Usualmente cuando una novela es publicada como compañera de una serie de televisión podemos estar seguros de que su contenido no será memorable, en primer lugar porque nada relevante le ocurre a los personajes para no contradecirse con la continuidad del programa, pero principalmente porque no hay mucho esfuerzo en sus páginas pues no es más que una estrategia comercial para exprimirle unos dólares extra a los seguidores de la serie.Le hice espacio entre mis lecturas a Before the Dawn, el primero en una trilogía de libros de Dark Angel, únicamente porque pronto empezaré a ver la colección de DVDs de esa genial serie que concibió James Cameron y que merecía durar más de las dos temporadas que fueron transmitidas. Pero con este libro tenía una garantía adicional: El autor es Max Allan Collins, conocido por sus historias detectivescas de Nathan Heller, Dick Tracy y Elliot Ness.
Before the Dawn nos lleva a los inicios de Max Guevara, quien en pantalla fue protagonizada por Jessica Alba. Ella es producto de un experimento genético del gobierno de Estados Unidos cuyo propósito era crear los soldados perfectos. Nacidos en el laboratorio de Manticore y entrenados desde pequeños, Max y sus hermanos logran fugarse a temprana edad, y la posterior detonación de un pulso electromagnético que transforma el país en una nación pobre y desesperada les permite desaparecer en el anonimato y crear nuevas identidades. Max se gana la vida aprovechando sus talentos como ladrona en Los Angeles mientras alimenta el anhelo de reencontrarse con sus hermanos, y cuando en las noticias ve la aparente reaparición de uno de ellos emprende un viaje a Seattle a buscarlo sin imaginar que una nueva vida está a punto de acogerla.





