lunes, 8 de agosto de 2011
Dextericidio
lunes, 11 de julio de 2011
El Libro No Es Mejor
lunes, 4 de julio de 2011
La Pluma Paranoica
martes, 21 de junio de 2011
Lluvia de Ideas, Lluvia de Sangre
sábado, 4 de junio de 2011
Matanza Multimedia
domingo, 24 de abril de 2011
Lágrimas, Pecados y Balas
En la quinta novela, titulada The Last Assassin, el ostracismo paranoico de Rain ha sido desplazado por la amistad efervescente de su compañero Dox y el romance intermitente con Delilah, quienes comparten su mundo de intriga y peligro. No obstante, ha llegado el momento de que John confronte a Midori—la civil que cambió su vida—quien quedó embarazada durante su último encuentro en Hard Rain y desde entonces ha estado criando a Koichiro, el hijo de John, en Nueva York—ciudad a la que fue exiliada para protegerla de los enemigos de su antiguo amante.sábado, 23 de abril de 2011
La Protagonista Clandestina
Su más reciente novela, El Asedio, se remonta al año 1811, durante el cual un asesino despiadado recorre las calles de Cádiz depositando los cadáveres de jóvenes mujeres que ha desollado a punta de latigazos en un macabro homenaje a los sitios en los que han caído las bombas que el ejército francés dispara incesantemente hacia la ciudad rebelde.sábado, 5 de febrero de 2011
Vidas en Subasta
Recuerdos de un Ángel
Usualmente cuando una novela es publicada como compañera de una serie de televisión podemos estar seguros de que su contenido no será memorable, en primer lugar porque nada relevante le ocurre a los personajes para no contradecirse con la continuidad del programa, pero principalmente porque no hay mucho esfuerzo en sus páginas pues no es más que una estrategia comercial para exprimirle unos dólares extra a los seguidores de la serie.
Before the Dawn nos lleva a los inicios de Max Guevara, quien en pantalla fue protagonizada por Jessica Alba. Ella es producto de un experimento genético del gobierno de Estados Unidos cuyo propósito era crear los soldados perfectos. Nacidos en el laboratorio de Manticore y entrenados desde pequeños, Max y sus hermanos logran fugarse a temprana edad, y la posterior detonación de un pulso electromagnético que transforma el país en una nación pobre y desesperada les permite desaparecer en el anonimato y crear nuevas identidades. Max se gana la vida aprovechando sus talentos como ladrona en Los Angeles mientras alimenta el anhelo de reencontrarse con sus hermanos, y cuando en las noticias ve la aparente reaparición de uno de ellos emprende un viaje a Seattle a buscarlo sin imaginar que una nueva vida está a punto de acogerla.La Última Bala

jueves, 4 de noviembre de 2010
Maigret de Vacaciones
Hay conceptos que espontáneamente trascienden las páginas en las cuales han sido concebidos y se convierten en un símbolo universal de la categoría de ficción a la que pertenecen. Por ejemplo, sé lo que es el Tardis aunque nunca he visto un episodio de Dr. Who. Similar es el caso del Comisario Jules Maigret, célebre investigador francés que protagonizó setenta y cinco novelas y veintiocho cuentos escritos por Georges Simenon cuyo nombre es sinónimo del género detectivesco.martes, 26 de octubre de 2010
El Toque Femenino
miércoles, 13 de octubre de 2010
Fábrica de Monstruos
domingo, 18 de julio de 2010
Nación de Pecadores
viernes, 4 de junio de 2010
A Susie, desde la Tierra
Varias veces me vi tentado a adquirir The Lovely Bones, la novela de Alice Sebold que fue un éxito inesperado de ventas tras su publicación en el 2002 y recientemente fue llevada a la pantalla grande por Peter Jackson, y hace poco decidí darle una oportunidad a su inusual propuesta literaria.sábado, 3 de abril de 2010
Mikael y Lisbeth
martes, 2 de febrero de 2010
Dos Hitmans y una Katoey
domingo, 27 de diciembre de 2009
Los Cimientos de una Leyenda
Meltzer, un gran fanático de Superman, por casualidad conoció a una pariente
de Jerry Siegel, uno de los creadores del legendario héroe de Krypton, y durante sus conversaciones fue descubriendo hechos interesantes de la familia Siegel y en especial el trágico acontecimiento que propició la invención del personaje más trascendental del Siglo XX, lo cual a su vez sembró la semilla de la mejor novela de Meltzer que he leído.La trama de The Book of Lies se impone la meta ambiciosa de armonizar elementos aparentemente dispares al plantear la pregunta: ¿Cuál es la relación entre el asesinato de Mitchell Siegel, el padre de Jerry, y el primer homicidio de la historia—la muerte de Abel en manos de su hermano Caín?
Encontrarle una respuesta queda en manos de Cal Harper, un joven que no es ajeno a las tragedias familiares, cuando una noche se encuentra con su propio padre—a quien no ha visto en diecinueve años, desde que fue a prisión por provocar accidentalmente la muerte de la madre de Cal—y lo salva de una herida de bala que al parecer fue disparada por la misma pistola que acabó con la vida de Siegel. Pero no hay tiempo para una tierna reunión familiar porque Lloyd Harper está involucrado en el transporte de un misterioso tesoro: El Libro de Las Mentiras, que oculta el arma secreta con la cual Caín asesinó a su hermano, la cual según su leyenda posee grandes poderes místicos.Cal y Lloyd de inmediato se encuentran en la mira de Ellis, un sociópata obsesionado con Caín y quien, guiado por un personaje misterioso que se hace llamar El Profeta, no está dispuesto a que nada se interponga entre él y los secretos del libro. Ellis inculpa a los Harpers del asesinato de un agente federal, lo cual motiva a su compañera, Naomi Molina, a emprender una búsqueda implacable de los fugitivos. La única forma de redimirse es exponiendo el objeto de la conspiración, y para esto deben descifrar las claves que Jerry Siegel, su último custodio conocido, legó al mundo ocultas en las páginas del comic más famoso de la historia, Action Comics No. 1, en el cual debutó Superman. A quien resuelva el enigma primero se le promete el premio más anhelado por la humanidad: La inmortalidad.
En esencia, The Book of Lies es una trama apoyada firmemente en un McGuffin, pero afortunadamente Meltzer comprende plenamente el tipo de historia que está contando y sabe que la clave no está en las peripecias de sus personajes sino en las relaciones entre ellos y cómo evolucionan a lo largo de la aventura. El autor se ocupa de dibujarnos perfiles muy bien trazados, y con cada uno de ellos el lector se identifica plenamente casi de inmediato. El prólogo que nos introduce a Cal instantáneamente nos rompe el corazón, y desde ese momento no nos podemos separar de él. La clave de un buen thriller está en la conexión emocional entre su audiencia y sus protagonistas, y aquí Meltzer nos hace partícipes de un drama en el cual es inevitable involucrarse.
Pero en la novela se rescata e inmortaliza otra historia que también exprime nuestros sentimientos: La de un niño a quien un crimen insensato le robó a su padre prematuramente y que una noche, embargado por la tristeza, se imaginó a un hombre a prueba de balas que hacía el bien. Meltzer nos narra ficción, pero la construye en torno a los hechos verídicos que marcaron la vida del creador de Superman. De la más mundana de las tragedias personales surgió un héroe fantástico que se convirtió en un símbolo mundial del heroísmo puro y desprendido.
Además, Brad experimenta con las fronteras de su novela: En su sitio web ofrece material suplementario sobre los hechos reales en los que se apoya el relato, lanzó una banda sonora para el libro con temas musicales escogidos para acompañar y aumentar la experiencia de capítulos específicos, y tiene una página dedicada al diario de Ellis, que sólo se men
ciona en la obra pero que ahí se puede leer en detalle para comprender mejor la motivación del principal antagonista. De todos estos experimentos el más admirable es el sitio Ordinary People Change the World con el cual organizó una colecta de caridad para restaurar el histórico hogar de los Siegels, pero desde donde también promueve el importante mensaje de que cada uno de nosotros es capaz de hacer un cambio positivo al mundo con sólo decidirse a actuar.Aunque repleto de intrigas, sorpresas y escenas inesperadas, The Book of Lies en realidad trasciende de un simple thriller y se consagra simultáneamente como un estudio emotivo de la compleja relación entre los padres y los hijos, como una propuesta concreta sobre el sendero a la inmortalidad, y como una advertencia sobre la importancia que los contadores de historias tienen en forjar el destino de la humanidad. Y, de paso, Brad Meltzer crea el vehículo ideal para hacerle reverencia a un creador que sin duda marcó derroteros que él mismo sigue como narrador moderno.
Meltzer, Brad. The Book of Lies. Nueva York: Hatchett Book Group, 2008. 435 p.
viernes, 11 de diciembre de 2009
Panamá: Puente del Mundo, Corazón del Apocalipsis
Este año en la escena literaria panameña irrumpió una nueva propuesta por parte de Eduardo Verdumen, quien con una intensa campaña publicitaria presentó su ópera prima, Rex Angelorum.La novela retrata los últimos días antes de cumplirse una profecía que ha estremecido al mundo: Entre los hombres camina oculto el Arcángel Uriel, y es la primera señal de que Dios se prepara para castigar a la humanidad por el sendero corrupto en el cual se ha embarcado. Ante esta amenaza inminente, los diferentes dogmas se dejan a un lado y las grandes religiones se unen en un grupo organizado para localizar y proteger al arcángel—a quien se refieren como El Lumen—a fin de mitigar la ira del Creador. Pero su primera preocupación no es la represalia divina sino un equipo opuesto de fuerzas ocultistas comprometido con una misión suicida para asesinar al arcángel y desencadenar el fin del mundo.
Uriel se esconde en las venas de Jaime Grajales, un anodino contador panameño que ha vivido muchos años sin sospechar que sus sueños enigmáticos son una clave de su destino sagrado. La ignorancia de Jaime se prolonga incluso cuando su esposa empieza a detectar síntomas sobrenaturales como las siluetas que deja quemadas en las sábanas al estilo del manto de Turín, cuando empieza a realizar milagros involuntariamente y mientras que en su entorno se libran batallas cruentas entre las fuerzas del bien y los sirvientes del mal.
Rex Angelorum es la novela ideal para quienes buscan distraerse con una sencilla aventura fantástica, mas la superficialidad de sus planteamientos ofuscará al lector que espera un contenido provocador dada la versatilidad de su premisa. Sus personajes planos desfilan mecánicamente a través de escenas trilladas. En ningún momento conectamos con Jaime y por ende no nos afectan las vicisitudes que atraviesa; aún considerando la negación psicológica de la que es capaz el ser humano es difícil creer que él no se percataría de los muchos fenómenos paranormales que provoca. Jamás se explica la motivación del poderoso hechicero Okuba y del trío de brujas Ana, Yula y Danya en precipitar la destrucción del mundo, y el detective Rodolfo Regueira—alias Talingo—acaba siendo una caricatura de sí mismo. Sólo logramos simpatizar con Irene, la esposa de Jaime, aunque al verla atravesar múltiples tribulaciones en la búsqueda de su marido uno no puede evitar preguntarse qué la motiva a amar a alguien tan insípido como El Lumen.

La parte más interesante de esta novela aparece al inicio de su tercer acto, cuando Jaime exhibe un período de inusitada lucidez e imparte una serie de discursos espirituales que contienen ricas ideas sobre el rol de Dios, la armonía entre las religiones, la necesidad de la muerte, el potencial de la reencarnación y varios otros conceptos que probablemente reflejan la filosofía del autor sobre la trascendencia del alma humana. También vemos un giro interesante con el enigma de Hercolubus, una intrigante posibilidad para desencadenar el Armagedón.
Desafortunadamente lo positivo en Rex Angelorum se diluye entre desatinos semánticos y una sintaxis que frecuentemente trastabilla. Las inconsistencias en la ambientación de la acción, una verosimilitud fluctuante, la irregularidad de los tiempos verbales del narrador omnisciente y la carencia de perspectivas claras constantemente distraen al lector de lo que otrora definitivamente habría sido una historia impactante. Eduardo Verdumen indiscutiblemente tiene una buena receta y cuenta con todos los ingredientes, pero sacó la comida del horno prematuramente, y tras las deficiencias técnicas nos encontramos con una trama que concluye sin entregar su virginidad temática.
Verdumen, Eduardo. Rex Angelorum. Panamá: 9 Signos Grupo Editorial, 2009. 492 p.
martes, 3 de noviembre de 2009
El Archienemigo de Langdon
Robert Langdon, el simbólogo más aventurero de Harvard, está de vuelta en The Lost Symbol, y en esta ocasión le da un descanso a la Iglesia Católica para excavar en los mitos de Los Masones y la supuesta influencia que han tenido a lo largo de la historia de Estados Unidos. Sin embargo, pese a toda su astucia en esta ocasión Langdon es doblegado por el mayor adversario de su carrera: Dan Brown.Tras una ausencia de seis años luego del inusitado éxito de su libro previo The Da Vinci Code, Dan Brown regresa al género en el que floreció su fama puliendo los elementos que ya se han vuelto una tradición en sus novelas: Una amenaza repentina que obliga a los protagonistas a vivir una tensa odisea en tiempo real, un psicópata brillante con un plan maquiavélico y un rompecabezas intelectual complejo que el héroe—y los lectores—deben resolver antes de que el peligro se concrete.
El Profesor Langdon es convocado al Capitolio en donde lo recibe la mano cercenada de su amigo Peter Solomon. Descendiente de una de las principales familias de EEUU y actual Director de Instituto Smithsonian, Peter se destaca como uno de los más generosos filántropos del país y un respetado Masón de muy alta jerarquía que custodia el más preciado secreto de esa hermandad. Dicho tesoro es codiciado por Mal’akh, un demente que secuestra a Solomon y coerce a Robert para develar el misterio masónico. La desesperada tarea se le complica por la intervención de Inoue Sato, la Directora de la Oficina de Seguridad de la CIA, con una pintoresca apariencia y una temible reputación. Afortunadamente Robert también contará con aliados en su misión, como Warren Bellamy el Arquitecto del Capitolio y hermano masón de Solomon, y la hermana consanguínea de Peter, Katherine. La carrera desesperada para rescatar a su hermano se contrasta con el peligro que se cierne sobre los logros en el campo de las Ciencias Noéticas que Katherine ha acumulado en su laboratorio secreto en el Smithsonian.
The Lost Symbol recurre a la estructura frenética a la cual ya nos han acostumbrado los
cuatro libros previos del novelista, incitando la adicción instantánea del lector. La inclusión de las Ciencias Noéticas es intrigante y equilibra con planteamientos científicos la propuesta espiritual de los Masones. Esta hermética hermandad se vuelve el punto focal de la historia cuando Robert Langdon se ve forzado a penetrar en sus tradiciones y rituales para extraer los secretos contenidos en una arcana pirámide masónica que según su leyenda contiene la clave para acceder a misterios antiguos que le permitirán a la humanidad ascender a un nuevo nivel existencial. Los Masones quieren resguardar este secreto hasta que el hombre se encuentre lista para poseerlo; Mal’akh quiere apoderarse de él y destruirlo. Como suele sucederle, Robert se encuentra acorralado en el medio sin más opción que descodificar el complejo acertijo que Brown le ha puesto por delante. Con este enigma Dan hace gala de su ingenio para construir un sofisticado artefacto que se convierte en el motor de su trama. Otro destello creativo se aprecia en la fascinante tortura a la cual Mal’akh somete a Langdon.Pero no todo el contenido de The Lost Symbol es un éxito. Ésta es una historia que enfatiza la trama y por lo tanto sus personajes adquieren apenas los rasgos básicos exigidos por la narración. Ninguno de ellos exhibe profundidad más allá de su rol en el relato; inclusive Robert Langdon continúa teniendo como único elemento psicológico relevante su fobia a los espacios cerrados. Brown desperdicia la oportunidad de valerse de sus vivencias en los dos libros previos para aportarle nuevas capas al protagonista. Por otro lado, mientras más información adquirimos sobre el abducido Peter Solomon, su nobleza se va engrandeciendo sin ningún elemento balanceador que lo humanice, por lo cual nunca conectamos emocionalmente con sus suplicios ya que instintivamente lo reconocemos como un ideal más que como un personaje.
Mal’akh, el antagonista de la historia, me inspiró sentimientos ambivalentes. El contexto del relato se prestaba para ensayar otro tipo de adversarios, pero Brown optó por la fórmula probada de libros anteriores y confronta a su académico con un psicópata delirante pero inmensamente astuto. Hay muchos aspectos interesantes en Mal’akh, entre los que sobresalen los eclécticos tatuajes que cubren su piel. No obstante, sus antecedentes dan la impresión de que el autor primero concibió el personaje más extravagante posible y luego buscó cómo justificarlo. Pasé la mayor parte de la historia queriendo creer en Mal’akh sin lograrlo, y cerca del clímax Brown inserta una revelación que afortunadamente reivindica la participación de este villano. Sin embargo, este rival no llega a la altura del Camerlengo Ventresca, el mejor adversario que Brown ha concebido a la fecha.
A fin de cuentas, el mayor enemigo al que el Profesor Langdon le hace frente en este libro no es Mal’akh sino el mismo Dan Brown, cuya monumental y controversial fama eclipsa tanto al protagonista como a la aventura. La atención de los medios se ha limitado a ver los resultados del leviatán publicitario detrás del lanzamiento de la novela, contando los millones de ejemplares vendidos sin inmutarse en descubrir si estamos ante un buen libro o no. Seguramente no seré el único lector que resiente la invasión del mercadeo desenfrenado en nuestro refugio entre las letras.
Algunos han alegado que Dan Brown está promoviendo una agenda ideológica específica a través de sus novelas de Robert Langdon, y aunque ignoro la veracidad de esa afirmación no cuesta detectar una temática consistente a lo largo de sus últimos tres libros. ¿Estaremos ante una conspiración de magnitudes mayores a las que expone el catedrático de Harvard? ¿Está Dan Brown valiéndose de literatura pop para subvertir las mentes de millones de lectores? En lo personal no he llegado a ese punto de paranoia envidiosa, pero ante la remota posibilidad de que ese fuera el caso, tengo que reconocer que el autor intenta transmitir un mensaje humanista sumamente positivo, y ese es el elemento más valioso y memorable en las quinientas páginas de The Lost Symbol.
Brown, Dan. The Lost Symbol. New York: Double Day, 2009. 509 p.












